España busca evitar que la reforma eléctrica de México sea retroactiva y pide seguridad jurídica para las inversiones

El ministro de Exteriores manifiesta su respeto a la iniciativa energética de López Obrador, pero rechaza de plano las acusaciones “sin fundamento” contra las empresas.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, estuvo en México un día. La visita relámpago del miércoles dejó, sin embargo, una estela de acuerdos y avances concretos tras una larga etapa de desencuentros. El titular de Exteriores mantuvo en cada pronunciamiento a lo largo de la jornada que, lejos de interrumpirse, la relación bilateral crece y se acelera. Incluso, afirmó durante un encuentro con periodistas, quiso “quedarse con lo positivo” de las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador. “Me dio la bienvenida y yo lo agradezco”, resaltó Albares. Cuando el presidente mexicano habla de “pausa” en la agenda entre los dos países se refiere esencialmente a la economía y a los que considera los “abusos” de algunas empresas. Esa visión está a la base de algunas de sus iniciativas, como el proyecto de reforma eléctrica que desmonta el modelo vigente y concede a una empresa del Estado —la Comisión Federal de Electricidad (CFE)— la gestión mayoritaria del mercado. El cambio legal ha generado preocupación también en España, que ha optado por recurrir a la diplomacia para que su eventual aprobación no tenga efectos retroactivos.

No podemos volver a depender de hidrocarburos y del gas de Vladímir Putin. Lo ocurrido es demasiado grave, pone en peligro la propia prosperidad de la Unión Europea y por lo tanto España hace mucho tiempo había puesto encima de la mesa propuestas para crear reservas de gas, para buscar medios alternativos. Hay una apuesta clara por las energías renovables”, señaló Albares. Es decir, “España puede ser parte también de esa solución”. El pasado sábado Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, destacó tras reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el “importante papel” que puede desempeñar España en el suministro de energía a Europa. Pero además, añadió el ministro, “evidentemente habrá que buscar otros mercados donde abastecerse y América Latina, por supuesto, lo es. ¿Por qué no? Claro que puede aportar a ello”.

La prioridad es, en cualquier caso, mantener “la unidad” frente a la agresión de Putin. “Yo lo he trasladado hoy en mis contactos oficiales. Tenemos que mantener una unidad que está completamente garantizada entre europeos y nuestros aliados trasatlánticos, pero también aquí en América Latina. Hay que tomar conciencia de que va a tener efectos para todo el planeta y que en el fondo lo que nos estamos jugando son los propios principios de la Carta de Naciones Unidas”, 

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