Unas inundaciones causan al menos 26 muertos en Kentucky

La última catástrofe natural que ha azotado Estados Unidos, una inundación en Kentucky, lleva, por encima del resto, un apellido: Noble. Cuatro niños de esa familia murieron el jueves pasado, cuando los cielos se abrieron sobre la remota región de los Apalaches, una de las más pobres, situada en la zona occidental del Estado. Las aguas dejaron tras su devastador paso los cadáveres de Maddison, Riley, Nevaeh y Chance Noble, de ocho, seis, cuatro y un año. Cuando les llegó su hora, estaban con sus padres, ambos en la veintena, que han sobrevivido. Hay al menos 26 víctimas en total, según las autoridades. Y el gobernador, el demócrata Andy Beshear, se teme que la cifra será aún mayor, según ha explicado este sábado a los medios. “Nuestro objetivo sigue siendo poner a salvo a tantas personas como sea posible”, ha dicho. Las inundaciones de esta semana carecen de precedentes en la región.

Desde el jueves, miembros de la Guardia Nacional de Kentucky, de Tennessee (vecino del Sur) y de Virginia Occidental (al Oeste) se han sumado a los agentes de la policía y del Departamento de Pesca y Vida Silvestre locales para rescatar a los supervivientes, que, en muchos casos, salvaron la vida subiendo a los tejados de sus endebles casas.

Las inundaciones en Kentucky arrastraron vehículos y casas, los escombros fuera de control se impactaron contra los puentes.
Las inundaciones en Kentucky arrastraron vehículos y casas, los escombros fuera de control se impactaron contra los puentes.RYAN C. HERMENS (AP)
Equipos de rescate evacuan a los residentes en el condado de Breathitt, Kentucky, EE. UU.
Las fuertes lluvias han provocado inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra mientras las tormentas golpean partes del centro de Appalachia, Kentucky.
El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, ha declarado que es una de las peores inundaciones en la historia del estado.
Los equipos de emergencia realizaron cerca de 50 rescates aéreos y cientos de operaciones acuáticas.
Los miembros del Departamento de Bomberos realizan operaciones de búsqueda y rescate en el centro de Jackson, Kentucky.
Al menos 25 personas murieron y cientos tuvieron que ser rescatadas en medio de las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias.
El presidente Joe Biden declaró el estado de "desastre natural" en las áreas afectadas por tormentas severas, inundaciones y deslizamientos de tierra en Kentucky y ordenó ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación local.
Vista aérea de casas sumergidas bajo las aguas de la inundación del North Fork del río Kentucky en Jackson, Kentucky.

“Es muy difícil en este momento, con la magnitud de la destrucción y las áreas afectadas, saber cuántas personas han desaparecido”, ha declarado el gobernador Beshear, que tuvo que enfrentarse el pasado mes de diciembre a otra tragedia natural, con la serie de tornados que azotó la parte occidental del Estado, con el pueblo de Mayfield, a 600 kilómetros de distancia, como epicentro de un fenómeno meteorológico tan devastador como histórico. Entonces, Beshear —uno de los gobernadores más jóvenes de Estados Unidos, que tomó las riendas de la catástrofe, en parte, por una vinculación personal (su familia procede de Dawson Springs, una de las zonas que resultaron más arrasadas por el viento)― ofreció durante varios días cifras de víctimas por encima de las 77 que finalmente se reportaron. Este domingo ha declarado en el programa de la NBC Meet the Press: “Vamos a estar encontrando cadáveres durante semanas, muchos de ellos expulsados a cientos de metros. El hecho de que siga lloviendo no ayuda”.

Imagen de una de las zonas afectadas, tomada desde un helicóptero de la Guardia Nacional.
Imagen de una de las zonas afectadas, tomada desde un helicóptero de la Guardia Nacional.US ARMY NATIONAL GUARD (VIA REUTERS)

Las labores de rescate las dificulta el hecho de que en grandes extensiones de las zonas afectadas, el servicio de telefonía móvil y de electricidad están interrumpidos.

Un día antes de las lluvias de Kentucky, una tormenta sin precedentes azotó San Luis (Misuri) y mató a una persona. Ambos sucesos, que los expertos catalogan de extraordinarios (como solo son las cosas que pasan cada mil años, según The Washington Post), estuvieron motivados por la misma configuración atmosférica, y ejemplifican la clase de eventos sin precedentes a los que los meteorólogos se tendrán que enfrentar más a menudo en vista de la rapidez con la que avanza el calentamiento global. Es difícil relacionar una adversidad meteorológica en particular con el cambio climático, pero en Kentucky no están acostumbrados a los tornados en diciembre y las inundaciones de finales de julio.

Una familia espera saber sobre familiares desaparecidos como resultado de las inundaciones en Jackson, Kentucky.
Una familia espera saber sobre familiares desaparecidos como resultado de las inundaciones en Jackson, Kentucky.LEANDRO LOZADA (AFP)

Este domingo se esperaban más lluvias en la zona oriental del Estado, entre otras, en algunas de las zonas más afectadas por las inundaciones de esta semana. “El pronóstico es preocupante y lo estamos observando muy de cerca, obviamente. También estamos enviando advertencias y asegurándonos de que todos los vecinos lo sepan”, advirtió el sábado a CNN el coronel Jeremy Slinker, director de gestión de emergencias de Kentucky. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la alerta por inundación se mantendrá en la región al menos hasta la mañana del lunes .

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