La cápsula de vida regresa del pozo sin rastro de los mineros de Coahuila

El pesimismo cunde tras varios intentos de rescate sin resultados y sin comunicación alguna con los atrapados bajo tierra.

Los rescatistas que tratan de sacar del pozo minero a los 10 hombres que quedaron atrapados en Sabinas, Coahuila, han recibido un nuevo golpe a la moral. Según las autoridades, un buzo del Ejército —dos, de acuerdo con los familiares de los jornaleros— ha descendido sobre las cinco y cuarto de la tarde de este miércoles a las galerías de carbón donde los obreros quedaron incomunicados tras una inundación que causó el derrumbe de un túnel hace ya una semana. Los militares han descendido en lo que han llamado “cápsula de vida”, una especie de jaula metálica de color amarillo que se utiliza en esta clase de rescates. Cuando los submarinistas han llegado a la plancha -el fondo del pozo- se han visto obligados a abortar la misión de salvamento, que ha durado algo menos de tres horas, al encontrarse pilares de madera que obstaculizaban el paso. Sigue sin haber ni rastro de los mineros. Troncos y palos es todo lo que han podido sacar hasta ahora.

La llegada de la noche trae consigo un poco más de pesimismo cada jornada que pasa. Es un recordatorio sangrante de que los mineros permanecerán sepultados otra madrugada: no habrá más expediciones a los túneles este miércoles. Después del último intento de descenso fallido, en el campamento improvisado en el que algunos familiares aguardan, el ambiente es de falsa serenidad. Nadie dice nada. Solo hay caras cansadas que miran en dirección a los pozos.

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