La muerte de un tamalero llega a Palacio Nacional y el presidente promete revisar la libertad del hombre que lo arrolló con su coche

La muerte de un tamalero arrollado por un vehículo a toda velocidad cuyo conductor iba borracho, según ha trascendido, ha llegado a Palacio Nacional, donde se le ha preguntado al presidente por qué el hombre que manejaba el vehículo había quedado en libertad a pesar de las pruebas en su contra. El presidente ha sugerido que el caso sea revisado y ha cedido la palabra al gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, presente en la conferencia matutina, quien se ha comprometido a repasar de nuevo ese asunto, dado que ocurrió en su entidad: “Pediremos a la Fiscalía que atienda esto. No debe haber injusticias ni que estas situaciones pasen sin consecuencias”. El gobernador se ha comprometido a dar “acompañamiento legal a la familia” así como a apoyarla “con todo gusto en las cuestiones económicas que requiera”.

La nochebuena fue dramática para la familia de Jorge Claudio Mendoza, un tamalero de 47 años que salió temprano, como cada día, a vender la mercancía en tu triciclo en Cuatitlan Izcalli. Un vehículo Mini Cooper a toda velocidad embistió contra el carrito con sombrilla azul de Mendoza, que salió desintegrado por la banqueta, como muestra un video que inmediatamente circuló por todas partes. “Las autoridades hicieron su trabajo, lo detuvieron cerca de su domicilio. La incongruencia es que tras 48 horas y a pesar de las pruebas lo dejaron en libertad bajo arresto domiciliario”, ha declarado el hijo mayor, Raziel, en medios locales. Un hermano menor de este iba con el padre, pero tuvo la fortuna de ausentarse en aquellos minutos para atender un encargo.

La familia ha solicitado que el caso se juzgue como delito porque la comisión culposa con la que fue calificado permite la libertad del conductor, identificado por las autoridades como Ken Omar N. “Este señor está en su casa y pasará estas fechas festivas con su familia. Aquí en la mía todos estamos con la tristeza”, añade el hijo en un video.

Los vecinos de esta localidad del Estado de México se manifestaron cortando la carretera horas después en protesta por la puesta en libertad del conductor del Mini Cooper. “Ya estuvo bien de que gente privilegiada pase por encima de los ciudadanos. Esta marcha es para exigir que la muerte de Claudio Mendoza no quede impune mientras el asesino anda libre disfrutando de su familia”, dijo con un altavoz la prima del fallecido.

Los tamaleros son una figura familiar en prácticamente todo el país. Por la mañana o la noche salen con su carrito por cada calle de cada ciudad vendiendo sus productos con un soniquete grabado que todos los mexicanos pueden repetir de memoria. “Acérquese y pida sus ricos tamales oaxaqueños…”. Claudio Mendoza los ofrecía desde hacía 15 años, como el sustento principal de una familia cuya humilde vivienda ha aparecido estos días en la televisión. Su carrito, como cientos otros, circulaba por calles y carreteras despacio, algo a lo que la población está acostumbrada. A menos que se circule borracho. La muerte del tamalero, un trabajador que no ha tenido flores ni duelo en su casa porque así lo dejó dicho, ha conmovido al país hasta llegar, a preguntas de los periodistas, al Palacio Nacional.

“Este es un asunto que corresponde al Estado de México, más bien a la Fiscalía de allá, pero le tenemos confianza al Gobernador, Alfredo es sensible, sabe que no pueden cometerse estas injusticias”, ha dicho López Obrador. Daba la casualidad que el gobernador acompañaba en la mañana de este viernes al presidente en su conferencia matutina, porque ambos presentaban los avances del tren que unirá la capital mexicana con la del Estado de México, Toluca.

El caso indignó más aún cuando se fue conociendo porque se habló de que el conductor había ofrecido a la familia una indemnización, lo que se tradujo de inmediato en una fórmula de gente adinerada para callar a una familia pobre. “Ni todo el dinero que nos den nos va a devolver a mi papá”, dijo el hijo del tamalero, quien comentó que el acusado se había comprometido a hacerse cargo de algunos gastos. Tanto Raziel como su hermano son estudiantes universitarios.

En un primer momento, las autoridades anunciaron una audiencia para el 1 de febrero donde se formularían las imputaciones. Con la repercusión del caso, tras ser mencionado en el Palacio Nacional y los compromisos políticos que se han derivado de ello, es posible que el asunto dé un giro y el conductor no pueda pasar lo que queda de fechas navideñas en su casa.

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