Enfermedad de Still: Características, Síntomas y Tratamiento

La enfermedad de Still es una enfermedad autoinmune rara que pertenece al grupo de las enfermedades reumáticas. Puede presentarse tanto en niños como en adultos, y cuando ocurre en la infancia, se denomina Artritis Idiopática Juvenil Sistémica. En adultos, es conocida como Enfermedad de Still del Adulto (ESA).
Causas y Factores de Riesgo
• Su origen exacto es desconocido, pero se cree que involucra una respuesta autoinmune anormal desencadenada por factores genéticos y ambientales.
• Puede estar relacionada con infecciones virales o bacterianas.
• Afecta principalmente a adultos jóvenes entre 16 y 35 años, aunque también puede manifestarse en otras edades.
Síntomas Principales
La enfermedad de Still se caracteriza por síntomas sistémicos que incluyen:
1. Fiebre alta: Generalmente superior a 39 °C, con picos en la tarde o noche.
2. Erupción cutánea: Manchas rosadas o salmón en el tronco y las extremidades, que pueden aparecer durante la fiebre.
3. Dolor articular: Inflamación y rigidez articular, especialmente en muñecas, rodillas y tobillos.
4. Fatiga y malestar general: Sensación de agotamiento extremo.
5. Inflamación de órganos: Puede afectar el hígado, el bazo y los ganglios linfáticos.
6. Dolor muscular: Frecuente y asociado a la fiebre.
7. Dificultad para respirar: En algunos casos, debido a inflamación en los pulmones o el corazón (pleuritis o pericarditis).
Diagnóstico
No existe una prueba específica para la enfermedad de Still. El diagnóstico se basa en:
• Evaluación clínica de los síntomas.
• Análisis de sangre que puede mostrar inflamación, anemia y elevación de los niveles de ferritina.
• Exclusión de otras enfermedades infecciosas, reumáticas o autoinmunes.
Tratamiento
El tratamiento busca controlar la inflamación y aliviar los síntomas. Puede incluir:
1. Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Para el manejo del dolor y la fiebre.
2. Corticoides: En casos graves, para reducir la inflamación.
3. Fármacos inmunosupresores: Como el metotrexato o la ciclosporina.
4. Biológicos: Inhibidores de interleucinas (IL-1 o IL-6) en pacientes con enfermedad grave o resistente a otros tratamientos.
Pronóstico
• Algunos pacientes experimentan una única crisis y luego permanecen asintomáticos.
• Otros pueden tener episodios recurrentes o desarrollar una forma crónica con daño articular irreversible.
• Con tratamiento adecuado, es posible controlar la enfermedad y mantener una buena calidad de vida.